Fue uno de esos partidos en los que Cumbia entra con la cabeza en cualquier cosa. Fue un partido de esos que el equipo no está pensando en el partido actual sino en algo mucho más allá. Es entendible, suele pasar antes de las grandes finales. Generalmente en un torneo con "playoffs" los equipos juegan peor la semifinal que la final, con la cabeza donde no tiene que estar. A Cumbia mismo le pasó el anteúltimo partido de la C, había que ganar la anteúltima para llegar puntero a
la última y se perdió. Gran error. Enorme error. Espero que además de los tres puntos nos llevemos una lección en este partido porque sino no vamos a avanzar mucho más. Cumbia tuvo fuerza para reaccionar a tiempo y mucha, pero mucha suerte. Por supuesto que hubo otros valores, pero el equipo, como equipo jugó muy mal, no puso todo de entrada en la cancha y ganó con una jugada de "tres puntos".
Trató de encararse esta partido con tranquilidad, para generar un ambiente de juego en el que se pueda buscar por donde entrar, donde se pueda ir desarrollando la estrategia del partido. Pero eso se convirtió en apatía, en un equipo insulso, sin hambre. Casi no se llegó al arco en la primera etapa. El medio hacía agua y los de abajo con muchas ganas, sostenían a un Cumbia apagado. La cosa venía empatada hasta que de un corner llegaba la apertura del marcador por parte de Bordolino con un simple cabezazo en el medio del área. Ahí llegaron los peores momentos del equipo, más desordenado que nunca y con un Bordó que, por suerte, no pudo aumentar el marcador.
Terminaba una primera etapa en la que reinaron los nervios, las imprecisiones. La pelota no llegaba a los delanteros y estos no estaban en su mejor día cuando les llegaba. Había que cambiar la cabeza, la responsabilidad de estar arriba en la tabla tenía que hacer que el equipo saliera a buscar el partido como sea. Porque eso es lo que hay que hacer cuando las cosas salen mal, dejar todo y salir a buscar el partido. En una de esas, en una jugada fortuita la suerte nos acompaña, en una de esas uno de los "mágicos" se ilumina.
Así que desde una defensa muy firme, sumada a un arquero muy confiado salió un equpo mejor plantado y con un medio un poco más preciso sobretodo en la marca. Y se salió a buscar el partido, Olivieri de punta fue una solución más desequilibrante y con Ferro empezaban a salir del sueño resacoso del primer tiempo. Hubo llegadas difusas pero ninguna realmente ilusionaba a la abultada hinchada de Cumbia. Hasta que cerca de la mitad del segundo tiempo, el arquero Bordó le dio la posiblidad al equipo celeste de empezar a dar vuelta la historia. Una pelota simple se le escapó al arquero de las manos y le dio la posibilidad a Ferrari de, en una jugada, revertir la mala imagen que dio todo el resto del partido. Corrió la pelota hacia un costado y remató a un arco sin arquero, cuando parecía que entraba, fue mucho mejor que eso, un defensor la sacó con la mano. Penal y afuera. Carafí tenía la chance de empatar el partido desde los doce pasos y no la iba a desperdiciar. Listo. La jugada fortuita llegó. Faltaba la genialidad de uno de los que saben y Cumbia se llevaba los tres puntos. De quién iba a ser sino de Ferro, se le pedía una sola jugada. Deseo concedido, pelotazo para él que disputó con un defensor y con gran gesto técnico (creo que la foto lo dice todo) tiró por encima del arquero, para que todo el mundo grite el gol como loco. Cumbia estaba vivo.
Jugando mal, poniendo de menos a más, Cumbia aprovechó la suerte y se llevó los tres puntos. Nada más que eso. Suerte (mucha suerte) y tres puntos. A esto le podemos agregar una defensa que se hace fuerte, justo cuando lo necesita. Justo cuando se viene el final de la primera rueda, se viene Darrospide.
Y llegó el momento de demostrar Cumbia, que maduraste, que ya no perdés 9-0 con nadie. Que tenés una defensa fuerte, que no dependés más de unos pocos. Que jugás un fútbol simple (no este partido). Llegó el momento Cumbia de dar el salto, de convertirte en un grande de CUBA. Date cuenta Cumbia cómo te miran y admiran los rivales. Date cuenta que tus partidos no sólo los ve tu hinchada sino todos los demás equipos también. Date cuenta que los de abajo están esperando que te caigas, mientras vos seguís sumando de a tres. No somos grandes, ni vamos a serlo aunque ganemos este domingo, es un largo trecho. Pero llegó el momento de demostrar que podemos serlo, sometimos a todos este año menos al campeón Furano y al puntero Darrospide. Llegó el momento de someter a ellos también, de demostrar que podemos con los mejores. Llegó el momento de ganarle a Darrospide.
