Ritual de la Banana… Crónica de un error sistemático.
Por Juan Pedro Álvarez (6)
Arriba todos, es un día de sol. Así auspiciaba la semana el cierre de su temporada de lluvias y la bienvenida al deporte más bonito del mundo. Cumbia, mientras, se preparaba para presentar su nueva versión, entonando al compás del 3-4-1-2.
Doña Fátima, esa señora coqueta que habita las tierras al norte de nuestra Ciudad, dijo, sin dejar lugar a contestaciones: “al que le gusta el durazno, que se aguante la pelusa”. Esto implicaría, entre otras cosas, agregar una cancha húmeda y pesada –tras 72 horas de lluvia– a los tantos obstáculos que separan a Cumbia de su máquina, de su soñada Celeste Mecánica.
Y como toda máquina antes de funcionar, el partido mostró a un equipo dispuesto a ofrecer su sacrificio para ensamblar los notables que hace tiempo la componen en un triunfo inobjetable. Con apenas una modificación táctica respecto a la última plantilla, los once iniciales se dispusieron a dar inicio a la batalla.
Agregándose a las ya conocidas capacidades individuales de sus jugadores, Cumbia fue amo y dueño de la pelota prácticamente durante todo el partido. Empezó el mismo y eran apenas pelotazos y corridas de sus delanteros las armas que poseía Banana. Pero los goles que se no se hacen en un arco… Así fue como los minutos empezaron a correr y en Cumbia el protagonismo dejó su lugar a la mera posesión de pelota. Los carriles se cerraron y la voluntad de ganar comenzó a imperar en arremetidas sistemáticas por el centro de la cancha y en demoras que complicaron dicha posesión ante los ya conocidos goleadores rivales.
Fue así como se empezaron a ver situaciones que nivelaron la cancha, que exigieron al arquero de Cumbia más que su sola presencia… protagonismo. En una de ellas y después de varios offside bien jugados por la defensa –siempre con el riesgo que conllevan–, un delantero contrario quebró la última línea de Cumbia para romper la paridad. Y sin mucho más, con un Banana ya menos agresivo, más cauteloso, llegaría el entretiempo.
“El partido es nuestro”, se oyó en descanso. Era cierto, Cumbia sólo debía hacer un poco de memoria del ABC que planteó a principio de año para hacerse de los tres puntos. Enfrente esperaba, agazapado, un equipo con pocas balas en el cañón, pero que las usaría si se le diera la oportunidad. Sólo había que impedirlo y buscar por las puntas, donde se habían visto las situaciones más claras para Cumbia.
Pero lo que parecía esperanza se convirtió en tragedia. Como soldados inexpertos, los jugadores diluyeron sus fuerzas y voluntades en intentos desordenados de alcanzar la igualdad, propiciando, de esta manera, que Banana queme sus últimos cartuchos.
1, 2, 3, fueron llegando una a una las arremetidas, más un par que logró frenar el nuevo arquero de Cumbia. Y no fueron más que síntomas de la enfermedad que genera el desorden colectivo, la pérdida de una de las armas ofensivas (expulsión de Ferro) y un árbitro que se limitó a (mal)interpretar situaciones de juego que requerían experiencia. Vale decir, no importa qué pasó primero, hubo factores que nos hicieron claudicar (siempre los hay) y no les ofrecimos la menor resistencia.
Como siempre después de un 0-4, las cabezas gachas ilustran el panorama del minuto noventa y uno. Los reproches, manifiestos o silentes, vuelven a poner en tela de juicio los argumentos sostenidos a principio de año, tal y como ha pasado en años anteriores.
No obstante, no es justo terminar de esta manera la crónica. Cumbia Nena aprendió a tener la pelota, intentó mucho más de lo que lo hizo en otras oportunidades e intentó dar vuelta la historia, al punto diluir en dicho desorganizado intento las posibilidades que le quedaban. Pero hubo rendimientos regulares, buenas intenciones y mucha paciencia, por momentos. No cabe duda, sin embargo, que para entonar el 3-4-1-2 se requiere más que eso. Cumbia necesita más agresividad por las puntas, más templanza en los momentos difíciles y calientes, y piernaspiernasymáspiernas que puedan responder a las exigencias del planteo.
Así se despide quien les escribe, con una crítica que empieza por cada uno para con sí mismo, de que estamos en el camino correcto. Que ya empezamos un largo proceso hacia el “jogo bonito”; proceso que nadie hará por nosotros. Somos nosotros, justamente, los únicos capaces de hacer de este grupo de herramientas, nuestra soñada Celeste Mecánica.
Formación: Pérez Muñoz; Saporiti, Bolgiani, Andueza; Zottola, Carafi, Méndez, Campins; Ferro; Bordo, Ferrari
Goles: -
Amonestados: Carafí, Mendez
Expulsados: ST 20´ Ferro (doble amarilla)
Cambios: PT 30´ Feijóo por Zottola, ST 30´Garat por Feijóo y 35´Alvarez por Carafí.
Top 3
1) ANDUEZA. Si bien ya nos tiene acostumbrados al sacrificio, en esta oportunidad demostró, aparte, orden para contener los embates de una delantera acostumbrada al pique corto y el mano a mano. Usó su físico para contrarrestar la diferencia de velocidad y le fue útil en gran parte del partido. Al final, el desorden general y el resultado diluyeron, en parte, su labor.
2) BOLGIANI. El histórico líbero de Cumbia Nena está empezando a justificar el adjetivo que acaba de utilizarse. Con disciplina está mejorando su aptitud física y empieza a responder en una defensa que le exige el 110%.
3) PÉREZ MUÑOZ. Es difícil premiar a un arquero tras un 0-4, pero todo podría haber sido peor sin sus intervenciones. Cuando Cumbia flaqueó, se puso el equipo al hombro. Más tarde, la facilidad con que se convirtieron los últimos goles le quitaría gran parte de la responsabilidad.
Premio Chamigo: ANDUEZA. Fue un partido difícil para los de arriba, pero el 4 de Cumbia supo sostener con firmeza las escasas situaciones que se fueron dando, hasta que ni él logró frenar los contragolpes rivales.
Premio Garrincha: MÉNDEZ. Mostró vestigios de quien se supo ganar la antipatía de todos los adversarios. Puso en todo momento, conservó el temperamento e hizo buen uso del calor que fue cobrando el partido.
2) BOLGIANI. El histórico líbero de Cumbia Nena está empezando a justificar el adjetivo que acaba de utilizarse. Con disciplina está mejorando su aptitud física y empieza a responder en una defensa que le exige el 110%.
3) PÉREZ MUÑOZ. Es difícil premiar a un arquero tras un 0-4, pero todo podría haber sido peor sin sus intervenciones. Cuando Cumbia flaqueó, se puso el equipo al hombro. Más tarde, la facilidad con que se convirtieron los últimos goles le quitaría gran parte de la responsabilidad.
Premio Chamigo: ANDUEZA. Fue un partido difícil para los de arriba, pero el 4 de Cumbia supo sostener con firmeza las escasas situaciones que se fueron dando, hasta que ni él logró frenar los contragolpes rivales.
Premio Garrincha: MÉNDEZ. Mostró vestigios de quien se supo ganar la antipatía de todos los adversarios. Puso en todo momento, conservó el temperamento e hizo buen uso del calor que fue cobrando el partido.
El Lírico: PEREZ MUÑOZ (7 pts. líricos). Si, un lirico para el joven arquero que defiende el arco de Cumbia, que en una jugada aislada, donde la pelota parecía irse al corner y ante la llegada de un delantero rival, mostró sus habilidades futbolísticas barriéndose contra la línea de cal y con la pierna estirada, frenó la pelota pisándola (a lo Sorin!) y evitó que la pelota salga de la cancha.
BORDO: (8 pts. Liricos). En una contra del 2° tiempo, sobre la banda izquierda y llegando al area rival, el delantero cumbiero que iba en velocidad, clava los frenos y ante la salida desesperada del defensor, le tira un exquisito túnel hacia el costado, tocándola con el borde externo de su botin derecho. Una bellezaaaa..!
El Rústico: FERRO (7 ptos. rústicos). No podía ser de otra manera. El habilidoso, el que juega y hace jugar se vistió de verdugo y fue víctima de la duda arbitral al ir a trabar con más que un poco de garra al medio de la cancha. El adversario salió lesionado tras la jugada.
Harry Potter: -
La Frase: “Por qué saliste?” “Tenés miedo?”, le preguntó Félix, el hijo de un jugador rival a Feijóo cuando éste salió lesionado, ante la risa de su amada. Las lesiones acechan a Cumbia y empiezan a ser un factor extra para tener en cuenta.
El Asterisco: Fue la primer expulsión en partidos oficiales* del 10 de Cumbia Nena, Fernando Ferro, en 10 años de competencia en torneos internos del club (futbol 11). *Había sufrido una expulsión insólita en un Tornero Primavera contra Dalma Nerea.
El Rústico: FERRO (7 ptos. rústicos). No podía ser de otra manera. El habilidoso, el que juega y hace jugar se vistió de verdugo y fue víctima de la duda arbitral al ir a trabar con más que un poco de garra al medio de la cancha. El adversario salió lesionado tras la jugada.
Harry Potter: -
La Frase: “Por qué saliste?” “Tenés miedo?”, le preguntó Félix, el hijo de un jugador rival a Feijóo cuando éste salió lesionado, ante la risa de su amada. Las lesiones acechan a Cumbia y empiezan a ser un factor extra para tener en cuenta.
El Asterisco: Fue la primer expulsión en partidos oficiales* del 10 de Cumbia Nena, Fernando Ferro, en 10 años de competencia en torneos internos del club (futbol 11). *Había sufrido una expulsión insólita en un Tornero Primavera contra Dalma Nerea.
El Aguante: El Pelícano, La Piedra y algunas botineras alentaron, una vez más, al equipo. Se sumaron a la bronca contra el árbitro y objetaron contra la nueva indumentaria elegida.