ALERTA MÁXIMA
"Se puede dejar de correr,
o dejar de entrar en juego durante largos minutos;
lo único que no se puede dejar de hacer es de pensar".
o dejar de entrar en juego durante largos minutos;
lo único que no se puede dejar de hacer es de pensar".
César Luis Menotti
Cumbia Nena, a cinco fechas del final, ganó un partido contra su peor rival: Cumbia Nena. Tuvo suerte. Mucha suerte y ganas. Y un equipo con mejores jugadores que el rival. Por eso le ganó a Extra Brut. Algo de fortuna, jugadas aisladas donde se notó superioridad y por último la inercia de venir ganando fueron los factores claves de este triunfo, sumado a mucha actitud defensiva de todo el equipo, más allá del desorden. Pero cuidado, la inercia no va a durar más que este partido. Es un aviso en el momento justo y por suerte fue con resultado positivo. No se puede jugar como jugamos y no se puede dejar de pensar, en ningún momento del partido... en ningún momento de los cuatro partidos que quedan.
Cumbia entró a la cancha con las mismas intenciones de siempre de jugar, de manejar la pelota. El rival armó un muy inteligente planteo de lucha en el medio y sus delanteros cerrados, juntos, complicaron como nunca en el torneo a la defensa con menos goles recibidos. Donde todos imaginamos un partido con salida por los laterales, donde el juego abierto nos iba a favorecer, sus atacantes, cerrados iban a desordenar a la defensa. En ataque Cumbia no era ordenado pero sí punzante, contraatacaba mejor de lo que atacaba, llegaba con menos gente. Si bien el veloz y desequilibrante Olivieri, ofrece al ataque de Bordo y Ferro una dinámica y explosión que no se ven en otros equipos, se notó la falta de orden que Lynch da, aclarándole el juego a Ferro y cuidando la pelota para llegar al ataque con más gente. He aquí uno de los factores positivos, Cumbia aprovechó esa velocidad del trío ofensivo y así llegaron los dos goles y otras jugadas que no terminaron en gol. Defensivamente Cumbia estaba como nunca desorientado, dándole al rival posibilidades claras de abrir el marcador. Por suerte, el gol llegaba en el momento justo, porque costaba manejar la pelota y el rival, si Cumbia seguía así, iba a anotar en algún momento. Centro por izquierda y cabezazo de Olivieri. Cumbia 1-0 y donde tenía que llegar la tranquilidad llegaban los peores nervios. Y un momento digno de cuento de Fontanarrosa. En el medio del festejo el 5 se pelea con el 4, el 1 sale a "separarlos", el 9 rival patea al arco que no tenía quien lo cuide y la pelota entra directo. 10 segundos habría durado el triunfo parcial de Cumbia si el arbitro no lo hubiera anulado por no haber dado la orden. Cumbia Nena! vs Cumbia Nena! Ese partido que decidimos no jugar más, se asomó el domingo en Fátima. Espero que esta sea la última vez que me toca escribir episodios así a menos que sea para honrar con un cuento al rosarino escritor. Todo se complicaba con la lesión de Bolgiani, teniendo que improvisar la saga central. Pero llegaba, en el momento justo y luego de otra jugada de ataque rápida, el remate cruzado de Bordo para poner el 2-0 parcial. En la segunda etapa, se sabía que el muy necesitado rival iba a salir a buscar el partido, por eso había que apelar desde la defensa al orden y la actitud. Esta fue otra de las claves del partido, Cumbia dejó todo en la cancha. Fue un partido durísimo para todos y no se vio a nadie que no haya dejado la vida. Con el rival saliendo a buscar el partido, Cumbia tuvo varias y claras oportunidades de liquidarlo y hacer descansar la cabeza. No, Cumbia ya no iba a lograr anotar y Extra Brut seguía atacando. Hasta que en un contraataque agarró, por primera vez en la segunda etapa, mal parada a la defensa y descontó el último de la tabla. La cosa se ponía 2-1. Fantasmas? Nada de eso. Lo vengo diciendo hace algunos partidos, Cumbia se convierte, semana a semana, en un equipo maduro, en un equipo con más recursos. Decisión en cada pelota y orgullo fueron las claves de esta etapa del partido. Un partido que para Cumbia siguió siendo feo, desordenado, con poca claridad con la pelota. Pero eso sí, la pelota había que alejarla del arco, como sea. Así pasaron los minutos hasta que llegó el pitido final y la bocanada de aire fresco.
Se sabía de antemano que este es un rival que nos incomoda, que nos hace siempre jugar mal, que siempre nos complica. Pero el planteo era salir a jugar bien al futbol, como viene pasando. No se pudo dar, fue un partido horrible estéticamente, todo lo que se planteó antes del partido salió mal. Rescato como positivo que cuando las cosas no salieron como queríamos, pensamos. Pensamos y cambiamos lo que se estaba haciendo mal. Atacamos de otra forma porque no nos salía lo que intentábamos. Defendimos de otra forma porque no podíamos frenarlos como lo creíamos al principio. Y ese replanteo durante el partido funcionó, porque hay que jugar bien, pero cuando se juega mal hay que ganar. Demostramos amor propio y otras armas. Pero las de este partido son armas que no sirven para lograr el objetivo. El objetivo se logra como se vienen dando las cosas, pensando en cada partido y jugando con la pelota en los pies, el fútbol que más nos gusta. Justo a tiempo recibimos este "cachetazo con suerte". Prometámonos que durante cuatro partidos, no vamos a volver a jugar así.
EQUIPO: Gorza; Ferrari, Bolgiani, Saporiti y Zottola.; Campins, Carafí y Mendez; Ferro; Olivieri y Bordo
Cambios: PT 35m Andueza F. por Bolgiani
PREMIO CHAMIGO: CAMPINS Siempre prolijo y cuidando la pelota, se convierte en un jugador más agresivo en ataque, cada vez gambetea más para adelante y ayuda en las jugadas de gol
PREMIO GARRINCHA: FERRO La cara de cansado en el segundo tiempo no impidió que no parara de correr, formando parte de la primera línea de defensa de Cumbia
HARRY POTTER: OLIVIERI Sin ser muy vistoso, el cabezazo del delantero significó la vuelta con gol a las canchas luego de casi dos meses sin jugar y sirvió para romper el hielo de un partido durísimo