jueves, 13 de diciembre de 2012

2012: El año del fin del mundo

El calendario maya tiene su fin en lo que las sociedades modernas consideran el año 2012 D.C. Cierta gente algo más escéptica considera que no se trata del fin del mundo sino de un momento de grandes cambios en la humanidad.

En 2011 Cumbia Nena sufrió el destierro de la categoría más alta del futbol de CUBA. Pero este 2012 en la categoría B distó por mucho de ser el fin del mundo. Contrario a eso, el 2012 fue el año de los grandes cambios en el equipo. Cambios que le permitieron alcanzar su momento de máxima gloria. Porque así fue, han habido durante nuestros 10 años de historia, grandes momentos, pero sin duda 2012 es nuestra mejor época. 

Se logró un campeonato prácticamente de punta a punta y sobretodo de menor a mayor. Empezamos de una manera, con un objetivo lejano de ganar, pero con un medio muy claro en todos: Ser Protagonistas. Cuando uno tiene un objetivo no tiene que encontrarlo sino buscarlo, porque solo buscando se encuentra. Digo esto porque este Cumbia siempre se ocupó de los medios, para lograr el objetivo y no se desesperó por el objetivo en sí. Fuimos mejorando y logramos una confianza que hizo pedazos cualquier ilusión de otros equipos de salir campeón. Hubo un momento antes de salir campeón en el que entrábamos a la cancha y sabíamos que ganábamos. Se dan cuenta de lo que es eso? Entrar a una cancha sabiendo que ganás te hace muy difícil de vencer. Obviamente hay todo un proceso previo, pero cuando se logra eso, se puede hablar de "Candidato". 

Cuando se habla de un equipo que históricamente supo jugar muy bien, ascendió sin escalas hasta la A, se mantuvo en la lucha durante años y cayó en su nivel para lograr un duro pero justo descenso, uno tiende a pensar que en este difícil momento, cada jugador y el equipo como unidad deberían reflotar sus mejores condiciones para volver a donde creen que pertenecen. Esto no fue para nada así. Cumbia no logró lo que logró de esta manera sino todo lo contrario. Lejos de potenciar sus fortalezas, Cumbia, sus jugadores, hicieron todo lo contrario: corregir debilidades. He aquí para mí la GRAN virtud del año como equipo, el cambio. Cambió el equipo, cambiaron la mayoría de sus jugadores. Se mantuvo lo bueno, sí. Pero sobretodo se levantó lo malo, ya sea grupal como individualmente. 

Para empezar se reforzó el equipo. Cumbia no podía seguir negando la necesidad de gente nueva, comprometida con la causa, con el objetivo. Por otros compromisos o situaciones, se necesitaba engordar el plantel. No necesariamente con estrellas. Sí con gente que entienda lo que es Cumbia Nena para nosotros, los de siempre. Cada uno de los nuevos integrantes entendió siempre de lo que se trata esto, que no es joda para nosotros. Se bancaron no jugar, dejaron todo cuando les tocó y hoy pueden disfrutar de este logro que es de todos nosotros. Cumbia necesitaba estado físico, había jugadores muy golpeados en lo físico, y definitivamente esto les repercutía en lo mental. El descenso les abrió los ojos, y las incorporaciones generaron una competencia positiva de la que no se hablaba, pero los involucrados tomaron como motivación. Se ganaron partidos con el físico y en otros no se perdieron por falta de él, como antes pasaba. El físico es la base de este deporte, porque sin físico no hay todo lo demás, y eso reflotó al equipo y puntualmente a varios jugadores. No podemos negar, además, lo que genera verse dos veces por semana para lograr el objetivo del fin de semana. Siguiendo con los cambios, vamos a lo estrictamente futbolísitico. Cumbia tuvo muchas más armas. Las generó. A la velocidad en ataque que nos caracterizó desde los primeros años y el poderío con la pelota parada generado años después se le sumó la paciencia, se le sumó un juego ofensivo con más gente en ataque. La función de los volantes por derecha e izquierda cambió, y esto transformó al equipo. Ya sea Campa, Hernán, Chigui o Mati fueron parte fundamental del circuito ofensivo. Le sacaron protagonismo a los de siempre, los desprendieron de la pelota cuando necesitaban estar libres, llegaron a la línea de fondo como se les pidió e hicieron goles ellos mismos. Les sacaron trabajo ofensivo a los voluntariosos pero menos hábiles laterales, que pudieron dedicarse a defender, a plantear su lucha en defensa y atacar sólo cuando sea necesario y cuando se generase con ellos sorpresa. Si no me equivoco, ningún lateral hizo un gol. No fue necesario, el juego pasó por otro lado, se encargaron los de arriba de atacar con la pelota. La defensa es el claro ejemplo de un grupo sin grandes figuras. Los cuatro del fondo rotaron, y mucho. Entrara quién entrara la defensa era una. Por más que ya no son 4 nombres seguros como en algún momento lo fue, sino 7 u 8 a los que les tocó rotar, la defensa de Cumbia comenzó a tener identidad propia, con objetivos subgrupales dentro del grupo. Se entendió de entrada lo difícil de armar un equipo con un arquero y 4 defensores titulares por varios motivos y para suplir esto se armó un grupo de 9 tipos que iban a rotarse y tenían que evitar los goles del rival, toque al que le toque jugar y de lo que le toque. El saldo de esto es más que positivo, se ganaron partidos defensivamente, Cumbia fue el segundo equipo con menos goles en contra del torneo (5to de todo CUBA). Cumbia cerró partidos defendiendo, con la pelota o marcando, Cumbia cerró partidos! Díganme si no es esto un gran cambio. Más cambios? Hablemos de los delanteros. No es novedad que Pancho dejó de ser enganche y Fer dejó de ser delantero. Sus roles se invirtieron hace ya un par de años. Pero este cambio explotó este año. Fer tuvo una cantidad absurda de asistencias de gol, pulverizando a sus seguidores en cantidad. Pancho hizo casi tantos goles como en la D o C de los inicios y empezó a definir sin tanto esquivar al arquero o tirársela por arriba (ojo, no me olvido del globo eterno contra Ardillas). Oli, ese jugador que desaparece por momentos del partido, volvió de la lesión y anotó en todas las fechas restantes salvo en una, todos goles importantes en momentos clave. Mati tuvo que volver a hacer de 9 por momentos y anotó muchos goles y fue mucho más funcional que antes, mucho más rápido y capaz con la pelota. 

Cumbia Nena fue el menos perdedor de los 50 equipos de CUBA Perdió un solo partido en todo el año. Uno. Y se vengó de su verdugo aplastándolo 11 fechas después en el partido del despegue (venía de 5 empates seguidos y a esta victoria le siguieron 6 más hasta lograr el título). Y no solo eso. Ese día allá por la tercera fecha Cumbia se encontró con un equipo que era superior y una ronda después, partido a partido, Cumbia se terminó de convertir en equipo para quedarse con el título de Candidato y luego con el de Campeón.

Las veces que me tocó salir campeón tuvieron una particularidad en común: desde la 1ra fecha se sabía que el objetivo era salir campeón. Creo que los campeonatos se ganan buscándolos, no encontrándolos. Y buscarlos implica esfuerzos adentro y afuera, concentración, compromiso. Eso hizo Cumbia este 2012, buscó el objetivo cambiando la cabeza, cambiando el físico, cambiando los pies, cambiando en lo grupal, cambiando en lo futbolísitico, cambiando en lo individual. Despedimos este 2012, que fue el año del fin del mundo antes conocido por Cumbia. En pocos días, habrá que pensar en cuáles son los objetivos 2013, sólo sé que debemos seguir cambiando los puntos flojos y ahora sí, reforzar los puntos positivos. Debemos hacer lo que corresponde para generar la confianza que podemos tenernos como equipo. Si el Protagonismo fue la clave de este campeonato, la Confianza, creo, tiene que ser la clave del próximo. Después de todo, somos nosotros los que cantamos hace unos días: "Darrospide tiene miedo". Tómenlo como quieran pero yo lo entiendo como que este grupo tiene sus armas irrepetibles (más allá de lo futbolístico) que nos pueden hacer más fuertes que cualquier equipo, la A 2013 va a ser el momento de explotarlas. Tenemos algo que los demás no tienen y esto es una pasión enorme por este equipo que creamos nosotros y reinventamos día a día.

Salud campeones!