domingo, 8 de julio de 2012

Fecha 11: Cumbia Nena 1 vs 11 Whiskies del Negro 1


EN TERAPIA

"Yo siempre les digo a los muchachos que el fútbol para nosotros es movimiento, desplazamiento. 
Que hay que estar siempre corriendo. 
A cualquier jugador, y en cualquier circunstancia, le encuentro un motivo para estar corriendo. 
En el fútbol no existe circunstancia alguna para que un jugador esté parado en la cancha.”
Marcelo Bielsa





Atrás quedaron los cinco triunfos que le siguieron a la única derrota del año en esta mitad de temporada. La nueva racha de tres empates consecutivos sumada a la escasez de goles dejó más bronca y preocupación que cualquier otra sensación. Cumbia no solo se quedó sin el pseudotítulo de "campeón de invierno" sino que siente que perdió esa sensación de que podía ser más que el resto en esta Categoría B 2012. Ese buen humor colectivo durante la semana ya desapareció. Ahora, cuando se alcanzó exactamente la mitad de los partidos que nos separan del objetivo anual, el ánimo es otro. Esa regularidad en los resultados (ocho partidos al hilo sin derrotas) esconde irregularidad en el juego. Irregularidad inter pero sobretodo intrapartido. Cumbia, excepto el partido con Hay Loro no pudo nunca jugar el partido perfecto, ese de intensos noventa minutos dominados por Cumbia. Más allá del resultado final, nunca se pudo ser superior durante todo el partido. 
11 Whiskies dobles, equipo aguerrido, metedor, con buena defensa pero poco para mostrar en ataque. Un equipo más que conocido por la mayoría. Un equipo ideal para sacar a relucir todo ese juego que maneja Cumbia, ese de mover mucho la pelota, de un lado a otro, de acelerar en el momento justo y de atacar por todos los frentes. Ese juego que apareció por momentos en lo que va del torneo pero aún no puede mantenerse más de 25 minutos por partido. Fue desprolijo Cumbia, no pudo abrir mucho la cancha y, si bien 11 Whiskies no molestaba el arco de Gorza, sus delanteros demostraban que podían lastimar. Cumbia avisaba en jugadas aisladas, pero sin suerte. En la más aislada del partido, Cumbia se durmió en defensa por ambos laterales y llegó el centro y gol de los de verde que abría el marcador. Cachetazo. Ese baldazo de agua fría despertó las mejores intenciones del juego de Cumbia. El medio se empezó a desesperar por tener la pelota y moverla. Con tres toques y desmarcándose Cumbia volvió locos a los defensores rivales. Tocando se llegó en varias ocasiones y de diferente manera. El arquero rival y la falta de definición le negaban el empate al equipo celeste. La falta de definición. Un punto para tener más que en cuenta en esta mitad del torneo. La falta de definición trae falta de confianza. Y la falta de confianza trae falta de definición. Este círculo vicioso que parece difícil de romper tiene una solución: hay que llegar mucho al arco rival. Si no se gana por oportunismo, se gana por demolición. Cumbia tiene equipo, juego y estado físico para pasarse todo un partido atacando. Hasta que la pelota entre. Hasta que este tipo de rivales no aguante más la arremetida. Así fueron los últimos veinte minutos del partido. Cumbia atacó sin parar y se fue al entretiempo sabiendo que lo iba a empatar en algún momento.
El camino para salir de la derrota era seguir con seguir con esas ganas de jugar y de tocar. Pero la segunda etapa iba a ser una sucesión de hechos extraños que atentaban contra el juego. Cumbia buscó con menos orden y claridad, hasta que una jugada lo cambió todo. Cumbia la ganó en el medio de la cancha y luego de un par de toques salió un pelotazo bárbaro para dejar a Bordo solo contra el arquero. El delantero, rompió con el maleficio de lo que está costando anotar y de emboquillada la mando al fondo del arco. Era empate y esperanza, eran 11 contra 10 ya que los del Negro habían sufrido su primera expulsión minutos antes. Cuando todo parecía encaminarse hacia la victoria de Cumbia, el partido empezó a interrumpirse en varias ocasiones conspirando contra la fluidez del juego. Entre árbitro y línea interpretaron una agresión física mutua entre el ingresado Zottola y un jugador rival. Era 10 contra 9 y Cumbia seguía corriendo con ventaja pero no podía terminar de meterse en el partido. Agresiones verbales al línea, amague de finalización de partido, intentos de que el árbitro revierta de su decisión y hasta una nueva expulsión a los rivales. Esos hechos reinaron un segundo tiempo en el que nunca se jugaron 10 minutos seguidos. Así, 10 contra 8, Cumbia buscó y buscó y buscó, pero nunca con la claridad del final del primer tiempo. Cumbia se iba con todo al ataque pero nunca podía sumar de a tres.
Fin de la primera mitad del torneo. Receso de una semana. Punto y aparte. Es el momento de hacer un análisis de situación, ahora. Ahora que el equipo no está en un pozo (que quede claro) es el momento de ver qué pasa y sobretodo porqué pasa. Ahora que Cumbia está segundo, en zona de ascenso directo, con una sola derrota en su mochila y menos goles en contra que en cualquier torneo que haya jugado. Este es el momento de cambiar y darle una vuelta de tuerca al equipo. Cumbia no está mal pero este es el momento del psicoanálisis. Que quede claro, para lograr algo grande hay que ajustar lo pequeño. Como ya se habló, en el juego tocar y moverse, nunca dejar de desmarcarse es la clave. Parece poco pero es la llave que abre un montón de puertas que hacen todo el resto mucho más fácil. Basta de tabla de posiciones, basta de pensar en el rival. Hay que maximizar las cualidades positivas de este grupo. Quedan doce fechas, cada una un torneo aparte, para lograr el objetivo del año.
EQUIPO: Gorza; Ferrari, Saporiti, Drago y Andueza F.; Campins, Carafí y Mendez; Ferro; Bordo y Olivieri
Cambios: ST Zottola por Ferrari 20m Ferrari por Andueza
Expulsado Zottola 25m ST

PREMIO CHAMIGO: FERRO      Siempre que la pelota pasó por sus pies en tres cuartos de cancha se generó peligro y con su juego se logró el mejor fútbol. De a poco (muy de a poco) se va convirtiendo en lo que necesita el equipo.

PREMIO GARRINCHA:  GORZA       Estas actuaciones deberían estar en el manual del arquero para demostrar cómo puede hacer un número 1 para poner huevo. Sacó todo lo que tuvo, cortó todos los centros con decisión y siempre bancó una defensa a la que le costó ordenarse.  
HARRY POTTER: BORDO      El segundo tiempo de Cumbia no mostró fútbol de calidad pero la jugada del gol fue la excepción, un par de toques cortos y uno largo dejaron a Bordo solo contra un adelantado arquero. El 7 no lo perdonó y de emboquillada empató el partido. Una definición exquisita.


EL ASTERISCO:  Zottola es el segundo expulsado en el torneo. El primero fue Mendez en la primera fecha.