miércoles, 25 de mayo de 2011

El medio justifica los fines


Sábado 21 de Mayo, ya hace tiempo que anunciaba el fixture. Después de la seguidilla de hechos bochornosos, y de las vergonzosas repercusiones que ellos produjeron, Cumbia y Darrospide se midieron en Villa de Mayo. Campo ancho y corto, para jugar en el medio y generar espacios para que los atacantes se luzcan.

Cumbia buscaba el condimento extra del partido para reconciliarse con su fútbol y para castigar a su rival donde más le duele… dentro de la cancha.

“4-4-2”, dicen los estrategas. Ya no cabe duda que allí está la organización que hace tanto tiempo busca el equipo. Los nombres, vaivenes cada fin de semana, se suceden en ese esquema mientras la formación ideal se hace desear. No hay tal, cree quien escribe. Cada partido demanda un planteo particular, como mostraron los últimos 90 minutos de la experiencia celeste.

Darrospide propuso un 3-4-1-2 ambicioso, con la intención de comerse el medio, de dominar el partido, y de doblegar una vez más a Cumbia. Y este último, con sensatez, movió las fichas para darle más solidez defensiva al mediocampo y para aprovechar el ancho de la cancha, renovando el tridente ofensivo que tantas alegrías le supo dar.

Minuto 0… Pitazo inicial: Con el orden como premisa, se fue perfilando un partido muy disputado. Los dos equipos proponían, pero con el tiempo se fueron acomodando las cosas. Cumbia nunca se desordenó y obligó al ambicioso Darrospide a conformarse con pelotazos cruzados y frontales, a la espalda de una defensa que anuló cada intento con solvencia y firmeza. El 4-4-2, en cambio, se volvió cada vez más efectivo: con Olivieri más libre, sumado el eterno aporte de Ferro y de Bordo, se buscó tocar y llegar a la línea de fondo, contraatacando y sorprendiendo con garra y velocidad. El medio de Cumbia, liderado por Carafí y con la compañía de Alvarez y Lynch, seguía presionando y obligaba a Darrospide a volverse satisfecho con poco y nada.

Así llegó el 1-0. Después de dos arremetidas de Bordo que terminaron en las manos del arquero, llego la tercera, cuyo rebote aprovechó Ferro, cerca de la medialuna del área, puntéandola ante la mirada de los defensores rivales.

Siguieron transcurriendo los minutos, pero el planteo nunca flaqueó. Alguna llegada aislada de Darrospide asustó, cierto, pero no eran más que centros sin destino o intentos fútiles, bien contenidos por la defensa y el portero Gorza (de muy buena actuación, también). Los últimos minutos, quizás, hayan costado más. Las piernas pesaban y el adversario seguía buscando. Cumbia, igualmente, se fue al entretiempo con la ventaja de su lado.

“Ahora se vienen con todo, tenemos que seguir así”, se oía en la charla técnica. “Vieron? Siempre bien parados, no los dejamos jugar”, agregó el jefecito. Pitazo y a la cancha, para terminar la batalla.

Comenzó el segundo tiempo con un cambio en el medio, Andueza por Alvarez. Lo previsto fue realidad, Darrospide comenzó a presionar con desbordes por la izquierda, y Cumbia, de a poco, optó por acomodarse en el campo cuidando el medio y aprovechando los espacios para generar peligro. De uno de los desbordes (uno de los pocos que no fue contenido, vale aclarar), llegó el empate. El 9 rival desbordó, tiró el centro rasante y así, como Ferro el tiempo anterior, un jugador rival entro solo y la empujó ante la sorpresa de la defensa. 1 a 1, a empezar de vuelta.

De ahí en más se armó un tire y afloje constante: Darrospide intentaba con torpeza, sin mucho peligro y Cumbia le respondía con orden (a pesar de que cada vez se hacía más difícil aguantar el calor y el peso de las piernas), y embates continuos de Ferro-Bordo-Olvieri, sumándose Ferrari (ingreso por Lynch, a los 15 del segundo). Tales serían los mismos que parece que se perdieron dos puntos. No fue así, sin embargo. El resto del partido se peleó con uñas y dientes, y hasta hubieron chances de ganarlo (Olivieri, Ferro y Bordo tuvieron la oportunidad, en sus pies), pero no fue el caso. El arco quedó en 1 y se terminó.

Día de sol, más que interesante labor de un equipo que tiene mucho para ofrecer y que, de tanto en tanto, lo olvida. Más allá del análisis individual, Darrospide se enfrentó a un equipo sólido, inteligente y con franca intención de jugar al fútbol. Sin duda, una buena noticia para todos: "¡hay equipo!" Ahora si, que pase el que sigue...

Premio Chamigo: CARAFÍ El jefecito lo pensó durante la semana, lo planteó antes del partido y lo puso en práctica durante los 90 minutos. El medio justifica los fines y su aporte fue clave para que Cumbia controlara el partido.

Premio Garrincha: BORDO Si bien nos tiene acostumbrados a dejar todo, el delantero de Cumbia corrió en ataque, en defensa y no paró durante los 90 minutos.

Harry Potter: OLIVIERI, hombre de tranco largo, avanzó libre (o eso parecía, porque nadie le oponía resistencia), zigzagueando entre rivales, hasta llegar al arco rival. Exigido, no logró definir para ponerle la frutilla al postre. Siga el baile, maestro, daban ganas de cantar desde afuera…

El Asterisco: Colombres convertía en el arco de Gorza desde tiempos inmemoriales. Torneos, entrenamientos, etc., hasta picándola en los penales. El 1 de Cumbia, este domingo, se llevó el duelo… a llorar a la fonda!!!

lunes, 4 de abril de 2011

Fecha 1: vs. Los Talas (3-1)

“EU TAMBIEN ME CASO CON VICTORIA”

En una semana que quedara para el recuerdo por los anuncios casamenteros de Bordo (con Victoria) y Garat ( con Eu), cumbia nena también decidió casarse con la victoria. Fue un sábado de debuts para CN. Debut oficial del equipo en la temporada, debut oficial de nuevo capitán, debut oficial de Perez Muñoz como integrante oficial del plantel (y que debut!), debut oficial de la nueva casaca del equipo… y el debut inaugural fue un examen que se aprobó con creces.

Bajo el lema de concentración y orden, el equipo arrancó fiel a la premisa propuesta. Defensa segura, mediocampo compacto y delanteros aguantando la pelota y tratando de hacer uso y abuso de su técnica y velocidad. Una cancha de dimensiones pequeñas y un rival con fortaleza física conspiró contra el juego de toque y paciencia que cumbia buscó elaborar. Durante los primeros 30 minutos se vio la mejor versión del equipo y así fue como en una jugada de toque y centralización de juego en Carafi, el 5 del equipo puso un pase pelotazo desde mitad de cancha a Olivieri, quien desprendido de su posición de volante, llegó al área rival en busca de la pelota, pero solo encontró al arquero de los talas haciendo honor al nombre de su equipo y generando un penal innecesario pero bien cobrado por el árbitro. En una semana en que Bordo decidió asumir la presión casamentera, poco le importó asumir la presión del penal. Tiro a colocar al palo izquierdo del arquero, quien pudo adivinar y contener el tiro, pero que no pudo evitar la entrada de un Lynch concentrado, que en dos toques, tomó el rebote y sentenció al arquero con un violento remate.

El partido continuo con el mismo desarrollo y se definió con dos jugadas similares. La fuerte presión de los delanteros para marcar la salida de los defensores rivales generó que en una jugada, Bordo recuperara una pelota al borde del área y tomara su merecida revancha de gol. 5 minutos mas tarde, fue Ferro quien rápido de reflejos interceptó una fallida salida rival y anotó el 3 a 0 a favor de los CN

El segundo tiempo fue un partido completamente distinto. Cualquier similitud con el partido del River-Quilmes del día de ayer es pura coincidencia. Equipo que termina victorioso el primer tiempo y que en el segundo tiempo, cansado físicamente, modera la presión, la intensidad y apuesta al contrataque sosteniéndose en una defensa solida. La defensa se consolidó de la mano de un Zottola que contuvo sin problemas la velocidad del delantero contrario mas peligroso, un Saporiti que demostró firmeza aérea y en los cortes y un Mendez que hizo notar su presencia y su fortaleza por la banda izquierda, posición donde mas puede lucirse. A medida que ambos laterales vayan afianzando y ganando confianza en sus responsabilidades defensivas, con gusto se los espera del otro lado de la mitad de cancha, donde su juego ofensivo va a aportar una variante mas de juego por las bandas. Comentario aparte se llevan los dos centrales del equipo: Ferrari y Bolgiani entraron a la cancha un tiempo cada uno, y con su físico cansado y desentrenado por su agitada vida hospitalaria, estuvieron a la altura de las circunstancias y la concentración exigida.

Promediando el segundo tiempo vino el único error de Gorza en el partido. Una salida a destiempo del arquero, generó un penal en el área que el equipo rival transformó en gol. Cumbia tuvo la madurez de mantener la tranquilidad y con un Carafi tomando la bandera y ordenando la resistencia, el equipo no se desesperó y mantuvo el resultado hasta el final.

Fue un buen arranque de Cumbia. Era importante comenzar ganando para ir tomando confianza y se ganó. Queda pendiente para el siguiente examen de la semana que viene mejorar en el juego colectivo, y en lo individual, cada uno concientizarse de que físicamente seguimos dando ventajas y buscar la manera de progresar en este aspecto.

GOLES: 25 min Lynch, 35 min Bordo, 40 min Ferro
CAMBIOS: ST Bolgiani por Ferrari; 35 min Campins por Feijoo


PREMIOS

PREMIO CHAMIGO: LYNCH. El volante tuvo un gran partido. Cumplió a la perfección la consigna de concentración y orden y tuvo un gran despliegue. Concentración y gran aporte en la marca, orden en la cancha, y como si fuera poco, concentración para tomar el rebote del penal y clavar un gol a lo viejo Lynch

PREMIO HARRY POTTER: LYNCH. En una jugada que ameritaba rápida definición, el volante renació su instinto goleador y tuvo tiempo para parar la pelota y otro tiempo para tomarla de bolea y fusilar al arquero

PREMIO ESPERANTO: PEREZ MUÑOZ. La flamante incorporación para esta temporada no tuvo un debut soñado. Víctima del síndrome Fabbiani que acecha a muchos futbolistas, el joven defensor no pudo resistir la tentación del viernes nocturno, y entre copas, mujeres y escándalos de por medio, terminó brillando por su ausencia al momento del pitazo inicial del partido. El lado oscuro de la fama tiene su precio, pero muñoz cuenta en el plantel con muchos compañeros que han pasado situaciones similares, y sabrán aconsejarlo como corresponde.

PREMIO CARUSO LOMBARDI: CAMPINS. El mediocampista de buen partido y otro estandarte de la resistencia defensiva en el segundo tiempo, se vio involucrado en un incidente de insultos, quejas y gritos, y victima de un golpe injustificable, calentó un partido que venía tranquilo.

PREMIO EL AGUANTE: ZOTTOLA/INCHAUSPE. Premio compartido para quienes se ocuparon de organizar y preparar el asado post partido y continuar el festejo por haber salido campeones del dia.

jueves, 17 de marzo de 2011

BARRILETE CÓSMICO


Y así, sin más, despegó. Ya han pasado meses desde la trepada fantástica que dejara al celesteazul en el podio. Después de tantas idas y venidas, de una parada técnica por Fantasía, otro par de escapadas Monumentales al son de la cumbia, la Caprichosa, vaga y rechoncha, se empacó y decidió que se termine aquello de “domingo en paz, jornada intestinal”. Agrandada, además, porque ahora tiene dos nuevas caprichositas, se plantó de frente e instó a las fieras a reiniciar la travesía; aquella travesía por los sueños, las sonrisas y una nueva campaña en la A.
No hay campaña sin armadura, dicen los ortodoxos, en tiempos en que todo se discurre entre la guerra y la paz. De ahí que se iniciara este nuevo viaje con la, ahora, celeste… la misma que vistieron el Toto Berizzo y el Gringo Heinze, para citar a dos históricos de la gambeta nacional.

Domingo de fútbol, señoras y señores. Volvió la dosis semanal de opio, ese opio de los pueblos que llena el corazón y no vacía las ideas (quiere creer quien escribe). Volvió con 14 dispuestos, un par de ausentes con aviso y una determinación notable hacia aquellas pequeñas cosas que buscamos cultivar: la puntualidad, el compromiso, y un poco de desorden y desfachatez, que nunca están de más.

Capitán que debuta gana, se podría decir. Perdón, corrijo: pierde el sorteo, viento en contra para arrancar mal y sol de frente para terminar peor… ¡pero gana el partido! Empezó todo así, pues, con un equipo dispuesto a aceitar la celeste mecánica y un viejo rival enfrente, renovado por el semillero de irrespetuosos que supo ser, alguna vez, el tridente Bordo-Ferro-Olivieri. Como fue previsto, Cumbia intentaba tocar, banana en botín mediante, y Atenti contraatacaba, con pelota dominada o pelotazos sin rumbo, haciendo uso del frescor de sus volantes y delanteros. Así pasaron los primeros minutos, con algunos chispazos de jogo bonito (siempre con el aporte excepcional de los fantásticos del 4-4-2, cuyo despliegue de la mitad hacia adelante lo vuelve un 4-4-2-2), hasta que empezó la lección.

Un gran filósofo del siglo XX, mentor de la necesaria confluencia entre teoría y praxis, eligió demostrar aquello de que “los extremos se asemejan”. La extrema izquierda de nuestro gringo Heinze le jugó en contra, como a la humanidad desde siempre (de la extrema derecha no se habla por respeto a las atrocidades de la que fue responsable). Contra de Atenti, pelotazo al medio, rechazo incompresiblemente incómodo y un chanfle fatal, que dejó al guardavalla de Cumbia perplejo, estático. Atenti 1- Cumbia 0.

No pasaría mucho tiempo para que se revirtiera la situación. Fueron la participación del jefecito, junto a la velocidad y el atrevimiento de los habilidosos, las que endulzaron la mezcla con pinceladas difíciles de reproducir: triangulo-habilitación del cerebro e ingreso de Ferro al arco, pelota en pie (o casi ingreso, al menos), con el arquero desparramado en el área chica; quinta a fondo de Paco Gerlo (más por Paco que por Gerlo) para quedar frente a un arquero que salió confiado y volvió cabizbajo, tras un sutil toque de emboquillada, digno del barrilete que titula el relato; y pelotazo de Gorza, revival del Vélez de Bianchi (Chilavert-Turu Flores-Turco Asad…), para que el flamante capitán llegase al segundo de su cosecha personal, un toque en trescuartos para bajarla y otro par para definir, otra vez, por encima del arquero. Cumbia 3 - Atenti 1. Que el último cierre la puerta, nos decíamos. Craso error. Terminaba el primer tiempo con un agregado, nuestro filósofo moderno, en una arremetida inescrupulosa (como la mayoría de ellas), cerró un peligroso contraataque rival con una de sus características barridas. El tipo barre con escoba, palo de escoba, garra, tripa, corazón y quéseyo-qué-más. Producto de ello fue un no tan bienintencionado rodillazo accidental en la mejilla derecha, génesis de un turulo que ya debe estar en la cima de su existencia… entra Bolgiani y salen Feijóo, su turulo, la bronca y la extrema izquierda. Ahora sí, silbato y entretiempo.

El segundo sería más desorganizado, con las piernas pesadas, cierto recambio necesario para aguantar hasta el final (Chao y Pérez Muñoz por Carafí y Andueza, Mendez al medio) y amplios espacios para padecer y ser padecidos. En una arremetida del comodín, centro rasante al medio, toque de Chao y recolección de Ferro, para acomodarla dentro del arco, con el arquero ya vencido. Cumbia 4 – Atenti 1.

Paréntesis. Hablemos de fútbol, diría el Mariscal. Del fútbol que no le gusta tanto a la gente y que él supo cultivar, de la defensa que intentó salir jugando, con aciertos y errores, pero que corrió siempre; del arquero que tapó pelotazos de todo tipo y color, un par de mano-a-mano (s); y de un rival que intentó una y otra vez a la vieja usanza: pelotazo al correcaminos, zigzag entre defensores cumbieros y alguna que otra argucia que nunca llegó a destino. Digno papel, si bien muy perfectible.

Segundo tiempo, dijimos. Continúa el caos, con Cumbia cansado buscando llegar a través de las eternas piernas de sus delanteros y el aporte de Mendez, sin mucho éxito. Atenti comienza, entonces, con la lluvia de centros que tanto nos aqueja. En uno de ellos, el azar aporta lo suyo para que un rechazo de Zottola se convierta en el 4-2. Atenti se animaba y los fantasmas pedían pista.

Pero no. Los espacios que se abren en un arco aparecen en el otro, y los antes irrespetuosos Ferro y Bordo, hoy ya delanteros de oficio y sacrificio, adelantaron al equipo para presionar más arriba y sufrir menos abajo. Resultado: encara Bordo, y define –slalom mediante- ante la salida del arquero, con Ferro como segunda opción por si los botines naranjas se inactivaban. Otra más, amarilla al pedo por un mínimo comentario que ya ni recuerdo, bronca de Bordo y robo en tres cuartos de cancha, quinta a fondo otra vez y sexto gol de la jornada. Cumbia 6 – Atenti 2. Fin. Ahora sí, domingo en paz, jornada intestinal. Barrilete en pleno despliegue, cargado de sueños. Toda una invitación para volar alto.

Volvió el fútbol. La Caprichosa, en el fondo, nunca se fue. Se quedó ahí cerca, latente, esperando a que remontemos el barrilete que nació a mediados del 2010. Cumbia corrió, demostró que sabe y que no le avergüenza el desafío; y empezó a elevarse, a paso firme. Con virtudes y defectos, los sueños se viven uno a uno, cada día, a medida que se suceden. Este domingo el cielo fue de un solo color… celeste.