SUPERLATIVO
"Adoro cuando un plan da resultado"
Anibal Smith, líder de Brigada A
Anibal Smith, líder de Brigada A
“Te acordás del partido
contra Chasquibum? Tremendo. Cómo jugamos ese dia! No los dejamos jugar. Eran buenos,
pero qué bien jugamos” “Sí, me acuerdo que habíamos empatado cinco seguidos
antes de ese. Estábamos re calientes y salimos con todo. Qué buen partido, qué
bien jugamos”
Este fue uno de esos
partidos. Este fue un partido de esos que quedan en la retina de cada uno de
nosotros. Fue de esos que de vez en cuando, alguna noche entre copas, se vuelven a nombrar. Fue de esos partidos sin dudas. Por lo que se hizo durante el partido. Por lo que se pensó y planeó antes del partido. Por lo que se disfrutó después del partido. Cumbia Nena mostró otra cara. Fue agresivo, decidido, preciso, veloz, concentrado, fuerte. Arrolló a un digno rival, que jugó y juega tratando muy bien a la pelota, que siempre buscó hasta al final con dignidad. Lo mental fue la base del triunfo. Se habló antes del partido: el único rival que hasta ahora nos venció, en la tercera fecha, vino a jugar contra aquel equipo. Se chocaron contra un equipo mucho más maduro, mucho mejor físicamente, que brindó batalla en cada rincón de la cancha, que supo esperar y que cuando tuvo alguna, le salió bien. Si había un partido en el que tenían que salir todas era este. Las caras previas al partido decían todo. La mayoría sabíamos que se podía dar un partido así. Pero que tenían que tener a la concentración y la entrega como pilares.
Chasquibum salió a la cancha dispuesto a hacer su juego de mover la pelota y llegar con mucha gente, pero se iba a encontrar enfrente con un equipo compacto, que cortó el circuito de juego entre la mitad de la cancha y el área propia. Cumbia marcaba bien y cuando recuperaba atacaba rápido. Desde los primeros minutos se iba a ver lo difícil que iba a ser para el rival frenar a Ferro. Mendez y Carafí eran el centro a partir del cual el equipo se ordenaba para defender y se desplegaba para atacar. Ferro encaró a un defensor y a este no le quedó otra que cometerle penal. El partido estaba controlado y Cumbia lo iba a empezar a ganar. "Estoy maldito, no quiere entrar" me había dicho Olivieri hace siete días. Agarró la pelota con seguridad y la hizo entrar pegadita al palo. Cumbia había encontrado el camino y lo iba a seguir. Minutos después, jugando con la misma intensidad, Cumbia volvía a anotar. Campins por izquierda recuperó una pelota, la jugó al medio y picó al area. Mendez puso un pase de Xavi y Campa definió como si lo hiciera todos los días. Ya se notaba. Cumbia estaba jugando un partidazo. En todos los espacios ganaba Cumbia, y ni la lesión de Carafí ni el golpe a Olivieri hacían bajar el nivel del equipo.
Los primeros quince de la segunda etapa eran claves. El rival se venía con todo pero Cumbia Nena! seguía muy sólido. Y tiene a Ferro, que encaró por la punta y ante la salida del arquero, con poco ángulo le rompió el arco. 3-0 y el triunfo se empezaba a convertir en real. Podíamos respirar más pero no íbamos a hacerlo. Los fantasmas del pasado, esos empates en minutos finales en lugar de atormentarnos se conviritieron en el arma para permanecer concentrados. Cumbia nunca bajó el ritmo. Siguió peleando cada pelota. Los ingresos refrescaron a un equipo que no daba por ganado nada. El ingresado Maletti ya sorprendía con su entrega y tuvo premio, entró desde afuera en diagonal al área luego de una gran corrida y puso el 4-0. Ahora sí. Cumbia Nena ya le había ganado con una producción infernal al equipo que venía perfilándose como candidato. La única distracción apareció al final, cuando el rival consiguió vencer el arco de Gorza.
"Pulgada a pulgada, jugada a jugada, hasta el final" le decía Al Pacino a sus dirigidos en la película Un Domingo Cualquiera, en el mejor discurso deportivo de la historia del cine. Así planeó el partido cada uno de los jugadores de Cumbia. Así lo planteó el equipo. Cada jugador ganó cada pulgada de la cancha, con una determinación insuperable, con una concentración inquebrantable. Superó ampliamente a un rival que siempre trata de jugar y lo hace bien. Espero en las próximas semanas decir que se despertó Cumbia. Espero que la conversación de ese asado posterior algún día sea "Qué buen partido. Qué bien jugamos. Y a partir de ahí empezó todo. Ahí alcanzamos nuestro mejor nivel. Desde ese partido empezamos a ganar el campeonato y volvimos a la A".
De nada sirve este partido como recuerdo si no se mantiene la intensidad en los próximos ocho partidos. No jugar con esta concentración es tirar a la basura lo hecho durante este partidazo, que es top ten de la historia de Cumbia. Tiene que ser un punto de inflexión. Creo que todo es mental. Con tan solo mantener la mentalidad del último partido, algo que depende exclusivamente de nosotros, estoy seguro que vamos a cumplir el objetivo.
"Pulgada a pulgada, jugada a jugada, hasta el final" le decía Al Pacino a sus dirigidos en la película Un Domingo Cualquiera, en el mejor discurso deportivo de la historia del cine. Así planeó el partido cada uno de los jugadores de Cumbia. Así lo planteó el equipo. Cada jugador ganó cada pulgada de la cancha, con una determinación insuperable, con una concentración inquebrantable. Superó ampliamente a un rival que siempre trata de jugar y lo hace bien. Espero en las próximas semanas decir que se despertó Cumbia. Espero que la conversación de ese asado posterior algún día sea "Qué buen partido. Qué bien jugamos. Y a partir de ahí empezó todo. Ahí alcanzamos nuestro mejor nivel. Desde ese partido empezamos a ganar el campeonato y volvimos a la A".
De nada sirve este partido como recuerdo si no se mantiene la intensidad en los próximos ocho partidos. No jugar con esta concentración es tirar a la basura lo hecho durante este partidazo, que es top ten de la historia de Cumbia. Tiene que ser un punto de inflexión. Creo que todo es mental. Con tan solo mantener la mentalidad del último partido, algo que depende exclusivamente de nosotros, estoy seguro que vamos a cumplir el objetivo.
EQUIPO: Gorza; Ferrari, Bolgiani, Saporiti, y Andueza F.; Lynch, Carafí, Mendez y Campins; Ferro y Olivieri
Cambios: PT 40m Matas por Carafí;
ST 10m Maletti por Lynch; 20m Lynch por Olivieri; 25m Drago por Andueza; 30m
Feijóo por Ferrari
PREMIO CHAMIGO: MENDEZ Un animal en todo sentido, se comió la cancha con
la marca y no paró de jugar y hacer jugar rápido al equipo. Está en su mejor
momento futbolístico. El pase a Campins en el segundo gol lo dice todo
PREMIO GARRINCHA: BOLGIANI Volvió a ser titular después de su lesión y la rompió. Fue el líder de una defensa concentradísima y que entregó la vida por cada pelota. La calidad del rival siempre fue cancelada por la defensa que manejó desde atrás y en la que cubrió siempre con certeza .
HARRY POTTER: CAMPINS Sí, Campins, el de los pocos goles, pero el de los
goles lindos corrió en diagonal al área desde la izquierda y cuando quedó solo
contra el arquero definió con tres dedos con gran calidad