lunes, 22 de octubre de 2012

Fecha 20: Cumbia Nena 4 vs Ardilla 2



CAMPEONES 
(DE LA VIDA)

"Si perdeis, sereis el mejor equipo del mundo; 
si ganais, sereis eternos."
Josep Guaridola, antes de jugar la final del Mundial de Clubes



Hoy me toca escribir las palabras más felices. Es tanto lo que siento en este momento que no se cómo empezar. De toda la información, de todas las opiniones, de todos los sentimientos que tengo en la cabeza, no se cuáles descartar y cuáles escribir. Me ha pasado en este blog de no encontrar algo para decir o que me cueste describir un partido por no tener mucho para hablar. Pero hoy me sobran palabras, me sobran expresiones, me sobran pensamientos. Creo que tengo que empezar por decir que tengo una alegría inmensa, muy muy grande, por el campeonato que conseguimos. Pero me quedo corto. Porque no solo ganamos un campeonato, sino que arrasamos ganándolo dos fechas antes, perdiendo tan solo un partido (y aplastando a ese mismo rival en la segunda ronda), ganando tantos partidos, haciendo tantos goles, recibiendo tan pocos, superando lesiones y ausencias, ganando partidos por goleada, partidos con lo justo, partidos con futbol, partidos con ganas. Sobretodo me quedo corto porque, como dije antes del partido, este torneo fue, para Cumbia de menor a mayor. Miren, tengo tanto para decir, que me van a tener que soportar por un par de semanas más. Así que simplemente, voy a intentar describir el partido. EL partido. Como si esto fuera poco. Como si no me sobraran también, palabras para describir este partidazo.
La situación el domingo por la mañana, era la siguiente. Cumbia tenía la difícil tarea de enfrentarse a Ardillas, un equipo joven, con buen juego, cuarto en el campeonato, con la ilusión de ascender por primera vez a la A. De ganar Cumbia, lograba el tan buscado re-ascenso a la A. Si aparte de eso, Febo Asoma, que jugaba en otra sede, no lograba el triunfo, Cumbia ya se coronaba campeón. Así salía Cumbia a jugar el partido más importante, porque ganando se aseguraba el primer objetivo y quedaba a un paso del segundo. Con mucha actitud y ganas de arrancar ganando, salía Cumbia a apretar al rival. Pocos minutos pasaron antes de que el equipo lograra esto. Pelotazo bárbaro para Mendez que entrando en diagonal la tocaba por encima del arquero. El negro, de gran año, ponía el 1-0 para que Cumbia soñara con el triunfo que lo devolvía a la máxima categoría. Pero ese sueño se convirtió en letargo, y el equipo se empezó a dormir dejando al rival llegar al arco de Gorza. Cumbia se equivocó en la marca y Ardillas empató el partido. Había que volver a salir a buscar el partido y en lugar de eso, el rival se agrandaba, mostraba con su velocidad que podía lastimar a Cumbia, pero no llegaba claramente. Cerca del final del primer tiempo, se empezaron a ver los nervios de la situación que se estaba viviendo. Se lograron varias llegadas pero no se podía volver al triunfo.
Se planteaba en el entretiempo volver a manejar la pelota, no irse de el partido, no dejarse llevar por el resto del campeonato. Pero costaba mucho, el equipo se empezaba a cansar. Los rivales empezaban a hacer temblar la valla de Gorza. Amagaron con un tiro libre en el travesaño y por más que el portero agradeciera al cielo que no haya entrado, el gol rival llegaba luego de un corner. 1-2 y el sueño del equipo se derrumbaba. Había que ganar y Cumbia iba perdiendo. Quedaba medio tiempo y el puntero perdía la posibilidad de ascender y mucho más. Actitud. Había que poner actitud. Este campeonato era nuestro y la única forma de ganarlo era dejando todo, dejando la vida, yo, el de al lado, el otro. Cada uno tenía que pensar que en cada centímetro, iba a ganar el partido. Dependía de cada uno. Y así fue. Un pelotazo para despejar desde abajo se convirtió en asistencia. El hombre del remate corto, dejó solo a Olivieri que de cabeza la tiró por arriba del arquero. Desde que el delantero volvió de la lesión siempre anotó. Y, como el partido, como el campeonato, se iba a lograr con sufrimiento. Despacito llegó el empate, y con él, la esperanza, y la arenga de Bordo. "Con actitud, carajo! Vamos a buscarlo con actitud". Cumbia apretó los dientes y salió a hacer el gol. Esa actitud que pedía Bordo, la demostró como el crack que es. La paró de pecho y la mandó a guardar en uno de esos goles que se hacen sólo en estos partidos. Como el de Lynch hace una semana. Bordo mostró esa actitud de "yo gano el partido" que de alguna manera todos tuvimos y se dedicó a ganarlo con un gol que va a recordar hasta el último día de su vida. Cumbia sabía que iba a ganar el partido. Por más que no hiciera más goles lo iba a ganar. Pero por si acaso, Bordo lo terminó de liquidar, aprovechando un regalo del arquero rival para poner el 4-2 definitivo. Era todo alegría. Y actitud. Cumbia logró dar vuelta el partido con actitud de campeón. Eso no nos lo saca nadie. Aún con uno menos Cumbia dejó todo para completar los 90 minutos y festejar el ascenso.
Esta crónica tendría que llegar a su párrafo final si no fuera por el tercer tiempo del partido. Cumbia festejaba el ascenso, lo disfrutaba, reinaban los abrazos y sobretodo la tranquilidad. Cumbia, Cumbita, volvía a la A. Y quedaba a un paso del tan buscado campeonato. Hasta que se lo vio al capitán Ferro, loco, saltando y cantando "Dale campeoooooon, dale campeoooon". Ahí todos entendimos. Febo empató. Cumbia no necesitaba más nada para lograr el campeonato. Solo festejar y saltar y cantar. Y sobretodo abrazarse y compartir con el amigo que también es compañero el triunfo. Este triunfo que es algo inexplicable. Existe algo más increible que salir campeón con tus amigos? Mucha gente ha ganado cosas importantes, mucho más importantes que esta. Pero yo salí campeón con mis amigos. Yo transpiré por mis amigos, me golpeé por mis amigos, me morí de cansancio por mis amigos. Yo trabé con todo el cuerpo por mis amigos, la pinché por mis amigos, definí como los dioses por mis amigos, atajé pelotas imposibles por mis amigos. Yo dejé de trabajar, dejé de estudiar, dejé de hacer mil cosas por mis amigos. Yo dejé mi vida en la cancha por salir campeón con mis amigos. Me lo propuse y se lo dije a los demás. Y lo logré. Lo logramos. Somos campeones. Y eso, para nosotros, es eterno. 


EQUIPO: Gorza; Zottola, Ferrari, Saporiti y Andueza; Campins, Carafí y Mendez; Ferro; Olivieri y Bordo
Cambios: ST 15m Matas por Campins, 35m Drago por Carafí

PREMIO CHAMIGO: BORDO     Bordo puso lo que hay que poner. Hizo lo que hay que hacer. Había que recuperar ese campeonato nuestro, y había que hacerlo ahora. Gritó, metió, jugó e hizo los goles del triunfo, los goles del campeonato

PREMIO GARRINCHA:  CARAFÍ    Lo que metió, lo que raspó el cinco. Si bien todos los jugadores hicieron lo mismo, se notó cómo el gordo dejó todo por ese triunfo que necesitaba Cumbita.
HARRY POTTER: BORDO    Este gol, esta imagen, es de esas de las que vamos a hablar por muchos años. Pidió el pelotazo y entró a correr, ganándole al defensor, la paró de pecho y puso el zurdazo alto, por arriba del arquero, que entró pegado al palo. Cumbia recuperó un partido que tenía que ser suyo.

EL ASTERISCO:     Por segunda vez en sus 10 años de historia, Cumbia Nena es campeón.
Cumbia Nena lleva 17 partidos sin conocer la derrota, superando su propio record de hace una semana.