lunes, 26 de marzo de 2012

Fecha 2: Cumbia Nena! 2 vs El Clan de Tu Vieja 0

VAMOS, LA C... DE TU VIEJA!!!

Segunda fecha de la B 2012 Primer triunfo para Cumbia Nena! Sin lucirse, sin pasar por arriba al rival, Cumbia fue claro dominador del partido. No quedan dudas de que el animador del partido fue Cumbia. Pero no terminó de mostrar en el juego, esa superioridad que tuvo sobre el rival. Ganó porque es mejor que El Clan de Tu Vieja. No gustó por varios motivos. En primer lugar, fue uno de esos partidos en que las cosas no terminan de salir, esos partidos en que está todo dado para que las cosas salgan bien y las imprecisiones, la suerte, la cabeza, hacen que el juego en general, y las jugadas, específicamente, no terminen de salir como queremos. En segundo lugar, los nervios se apoderaron, de menos a más, de la cabeza del equipo. Nervios que empezaron sin razón, porque si bien el equipo no era preciso, dominaba y hasta ganaba el partido. Y de esos nervios vinieron  las putiadas. Donde tuvo que aparecer el diálogo interno (factor ausente o muy ténue en varios jugadores desde siempre) apareció la explosión externa, la agresión al compañero. Ese que, cuando uno piensa en frío, se da cuenta de que mata por mí. 

Vamos al partido. Un partido contra un rival que Cumbia nunca enfrentó. Una incógnita. Por eso no podíamos permitirnos dejar que dominen el juego en el inicio. Lo más positivo en este inicio de campeonato para el equipo: Cumbia entra a la cancha a dominar al rival con la pelota en los pies, buscando que desde el medio manejemos el juego y encontremos el momento justo para acelerar y dar el golpe. De a poco se le va a sumar a esta actitud de dominar al rival, el someterlo, el no dejarlo respirar. Se empieza a ver ese hambre en jugadores como Carafí, que se desesperaba cuando no tenía la pelota queriéndola en los pies de nuevo. Cuando todos nos contagiemos de eso (se necesita estado físico para hacerlo) vamos a ser El Candidato de la B. Pero démonos tiempo. Cumbia siempre tuvo la pelota, de entrada. Se generaba juego con la pelota en los pies y se generaba peligro presionando a la defensa rival. Así llegaron las primeras situaciones que no pudieron concretarse. El marcador lo abriría Lynch, luego de una asistencia perfecta por izquierda. El número 9 está dulce y no desperdicia la que tiene. Así le daba a Cumbia, a los 20 minutos, el gol que le empezaba a dar tranquilidad al equipo. El gol a los 20 minutos que le empieza a dar tranquilidad a cualquier equipo. Pero esto es Cumbia Nena! Y la tranquilidad hay que trabajarla mucho. Psicólogo para Cumbia! Lo dijo el capitán en el entretiempo: No existe ningún equipo que se altere tanto ganando 1-0 contra un rival que ni lo mosquea. Es imperioso que "el equipo" cambie esto ahora que estamos bien, porque si nos sigue pasando y nos empieza a desestabilizar, va a ser más dificil. Para que "el equipo" esté tranquilo mentalmente, sus partes tienen que estar tranquilas. No solo es un tema de orgullo, no somos todos orgullosos, cada uno tiene su propio defecto y eso hace que choquemos. Es fundamental que los orgullosos, los susceptibles, los calentones, los que hablan de más dejen de lados sus propios problemas, que aparezca primero el diálogo interno y luego el diálogo al compañero y al grupo. Hablar en la cancha no siempre es puteada, ni siquiera cuando se le habla al grupo entero. El capitán Ferro antes del partido decía que tenemos un equipazo y tenemos que confiar. Increiblemente, luego de 10 años de jugar juntos, hay que seguir trabajando en la confianza en el otro. Porque ahí nace el problema. Tenemos un 9 que sabe que la erró, volantes que saben que les rebotó la pelota, un 2 que se dio cuenta que la tenía que haber pinchado, un lateral que se arrepiente de no haber cambiado la marca. No necesitamos marcarles que se equivocaron. Cada uno de ellos necesita algo diferente y siendo un amigo que conocemos, ya tendríamos que saber leer lo que necesita ese amigo. Alguno necesita que lo alienten, otro que lo despierten, otro que no lo puteen adelante de todos. Tenemos que pensar antes de hablar. Es fundamental. Entre putiadas e imprecisiones, se fue el primer tiempo sin mucho más fútbol.
El capitán nos dejaba a todos un poco callados en el entretiempo. Ganábamos y eramos nuestro peor rival. Con la misma fórmula de manejar la pelota pero siendo un poco más agresivos por la velocidad de nuestros delanteros y los agujeros que generaba la defensa rival, Cumbia salía a buscar asegurar el partido. Pero las imprecisiones se hacían cada vez más obvias. Jugadas que parecían de peligro se quedaban en tres cuartos de cancha. Mientras tanto, la defensa permanecía sólida y el arquero Gorza se convertía en la base del equipo. Las cosas seguían sin salir. Cumbia ganaba y arriesgaba por la tentación de liquidar el partido. Pero cuando las cosas no salen hay que pensar. Y Cumbia esperó a que falten 10 minutos para pensar. Luego de una jugada que termina con el mayor de los Andueza evitando en la linea el empate rival, recién ahí la cabeza hizo un freno y el equipo buscó cerrar el partido sin cansarse para un final que podía haber sido infartante. Empezó a frenar la pelota, a moverla para uno y otro lado, a esperar a sumar gente para atacar y a no correr para adelante como locos. Claro ejemplo para este partido es el rol de Olivieri en el equipo. Un personaje callado, que no suele meterse en el "diálogo" que se genera, parece estar apagado por momentos. Pero siempre, pero siempre, está latente. Se mantuvo al margen de las discusiones, se dedicó a jugar todo lo que su físico le permitió. Y en esos minutos finales, luego de ir en todas para adelante, se dio cuenta de que tenía que frenar. Frenó, pensó, decidió y definió, liquidando el partido. No todos tenemos que jugar callados, pero muchos de los que hablamos somos mucho más cuando nos mantenemos concentrados. Nuestros delanteros tomaron ese rol, y eso ayudó a que la fórmula goleadora se repitiera en ambos partidos. Al final, casi nos emocionamos con sendas jugadas de Ferro y Ferrari. Pero fue 2-0. Un 2-0 que nos muestra que existe un poderío que hizo que, sin jugar bien, ganáramos y mereciéramos ganar. Terminó una pequeña etapa. Hay que aprovechar para pensar, mucho, qué rol tengo que tener en el equipo. Tengo que ser de los que dirigen? Si es así, cómo tengo que serlo? Sirve agredir para despertar o es mejor alentar? O tengo que ser de los callados que no responden y se mantienen vigiles al juego? Lo otro que hay que hacer es terminar lo que empezamos que es la etapa de alcanzar el mejor estado físico. Todos tenemos que estar dispuestos a colaborar en el objetivo, para que las ausencias se suplan con el gran plantel que tiene Cumbia 2012. Ese plantel en el cual tenemos que confiar y darnos cuenta de que todos estamos para lo mismo

EQUIPO: Gorza; Zottola, Andueza J.M., Saporiti y Andueza F.; Ferrari, Matas, Carafí y Campins; Lynch y Olivieri
Cambios: ST Ferro por Ferrari, 30m Álvarez por Lynch, 35m Ferrari por Olivieri

PREMIO CHAMIGO: GORZA       El 1 mostró en las dos primeras fechas mucha seguridad. Se hace grande. Con la humildad y concentración que antes no encontraba, se hace grande. Se va haciendo dueño del arco y, otra vez, sacó pelotas bárbaras en momentos claves.

PREMIO GARRINCHA: CARAFÍ      Animal físico! Se comió la cancha. En ataque y en defensa, no paró de correr. Tener a Matas al lado hizo que se pueda soltar, no paró de apretar al medio rival, recuperando muchas pelotas y hasta generando contraataques

HARRY POTTER: OLIVIERI         De todas las que tuvo, en esta se le ocurrió pararla y pensar. Con el marcador enfrente y la pelota debajo de la suela, eligió ir por afuera, lo desbordó y ante la salida del arquero remató fuerte arriba del primer palo. Merecido gol para el galgo que gastó su última gota de gasolina en la jugada del 2-0.

LA FRASE: "Me tenés harto" Dos centrales. Dos amigos. Que se entienden cada vez mejor con solo mirarse. El problema es que no se dieron cuenta de eso y eligen hablarse de más. Eso nos incluye a todos...