lunes, 23 de julio de 2012

Fecha 13: Cumbia Nena! 2 vs El Clan de Tu Vieja 2


UNA MALDICIÓN

 
"Al equipo le pido concentración.
Un médico tiene que esta doce horas para que no se le muera el pacienta;
yo les pido noventa minutos nada más
Carlos Salvador Bilardo




Minuto 48 del segundo tiempo. Cumbia gana 2 a 1. El rival no ofrece mucho pero se mantiene a un gol del empate. Cumbia juega un segundo tiempo en el que nunca dejó de buscar a pesar de no contar con Bordo y Ferro desde el entretiempo. Se comete el grave error de hacer una falta al costado del área, a un minuto del final. Centro llovido al medio del área, cabezazo del más alto de los rivales. La pelota se escapa a centímetros del travesaño. Cumbia respira, los rivales se resignan. Solo queda tiempo para dos jugadas más. El árbitro pita el final del partido y Cumbia es todo alegría. Gritos de desahogo se escuchan en todos los sectores de la cancha. Luego de cuatro empates llegó el ansiado triunfo y lo hizo dejando todo en un segundo tiempo duro pero que lo tuvo como protagonista. Con mucho corazón llegaba el tan ansiado triunfo...
Qué cerca estuvo ese final soñado. Cómo se escapó ese final que pasó por las cabezas de todos. Ese final lo imaginamos todos pero nunca llegó. Porque quisimos que pase el tiempo y eso, ya lo descubrimos, es nuestra gran falla. Los triunfos no llegan, se consiguen. Se piensan, se juegan, se empiezan a ganar, se pelean, y finalmente se ganan. No se aguantan. Ya no más. Los partidos se salen a ganar... y se ganan! No quiero crearnos un problema psicológico donde no existe, solo quiero que nos demos cuenta de algo que se dijo antes del partido, "Yo tengo que ganar el partido", no el otro.
Saporiti siempre fue el que más obedeció ese principio y por eso no falló cuando tuvo la oportunidad de abrir el marcador. El partido vio a un Cumbia Nena! no muy ordenado pero que tocaba mucho y marcaba bien, salía jugando bien desde abajo, sobre todo con un Andueza peligrosísimo para el rival, un Lynch más partícipe que nunca, un Mendez líder del medio y un Ferro con un entusiasmo enorme para jugar y hacer jugar. Todos querían ganarlo. Cumbia eligió jugar un tiro libre en mitad de cancha y Saporiti, que había ido a buscar de cabeza, se vio involucrado en una jugada de 9, y como siempre lo soñó, picó al vacío como centrodelantero, y luego del pase magistral de Ferro, definió de primera contra el palo. Cumbia lo había amasado y lo estaba jugando. El rival no encontraba armas para hacer peligrar el arco de Gorza. Pero Cumbia seguía con el "gran defecto 2012", no termina de liquidar los partidos con goles. Así El Clan de Tu Vieja encontraba en la pelota parada su único recurso del partido. El arquero y la defensa le dieron una mano a un equipo insulso que no demostraba más que ganas. 1-1 con muchísimo por delante. Ese Cumbia que se había apagado quería cerrar la primera etapa con un triunfo y Bordo lo iba a lograr. Se mandó una individual impresionante y muy veloz  para definir como los dioses.
En un minuto pueden cambiar mucho las cosas. Y no solo adentro de la cancha. Cumbia recibió dos cachetazos juntos. Mientras Bordo admitía su lesión muscular, Ferro preguntaba para dónde atacaba Cumbia y cuánto iba al partido. Un tirón y un pelotazo en la cabeza dejaban afuera a undelantero y al enganche. Cumbia cambiaba de nombres y de esquema pero no dejaba de buscar el partido. El rival casi no llegaba, la defensa hacía un gran trabajo. Cumbia, sin llegar a su mejor nivel, dominaba el partido. Pero Cumbia lo amasa, lo juega, lo empieza a ganar, lo pelea, lo pelea mucho quizas, pero no lo gana. No entró una, no entró otra. Y cuando parecía que no iba a entrar, todos nos quedamos esperando que el tiempo pase. Y soñamos el primer párrafo de este relato. Pero ese cabezazo entró. Ese sueño nunca llegó. Llegó el empate rival y la desazón, la bronca, la tristeza, la rabia. Y no entendemos por qué esto pasó. Por qué esto pasa. Por qué no podemos tener ese minuto que faltó para ganar, o esos goles que no entraron. Ese desenlace que soñamos no llegó. Es que no había que soñar. Había que ganar. Cada uno lo tenía que ganar y no lo ganamos. Antes de ese maldito minuto 48, ya no lo estábamos ganando. Hay que ganarlo 90 minutos por partido, no unos pocos.
Más que nunca, este Minuto 91 tiene que ser el final de este partido. Este Minuto 91 tiene que ser el final de esta racha de cinco empates. Empieza la semana más importante de lo que va del año. En 6 días jugamos contra el puntero, al que si le ganamos alcanzamos. Esta es la semana que esperamos hace una ronda. Es la semana para, no soñar, sino pensar cómo ganarle al único equipo que nos ganó. No hay mejor parámetro que el único equipo que nos doblegó. Quedan atrás los empates, queda atrás la única derrota. No me importa nada de lo que pasó antes. No me importa cuando merecimos y cuando no, ganar los partidos. No me importan estos cinco no-triunfos. No me importan los goles errados ni los recibidos. Si ganamos el próximo partido estamos donde queremos. Si ganamos estamos en zona de objetivo. Si ganamos arranca otro campeonato. Así que con esa concentración, con esas ganas, con esa mentalidad encaro esta semana, la más importante del año hasta ahora. Espero, en siete días, estar escribiendo el Minuto 91 que todos ustedes quieren leer. Depende de mí. Depende de cada uno del equipo.

EQUIPO: Gorza; Ferrari, Saporiti, Drago y Andueza F.; Campins, Carafí, Mendez y Lynch; Ferro; Bordo y Olivieri
Cambios: ST Bolgiani por Bordo y Feijóo por Ferro, 25m Ferro por Lynch, 35m Lynch por Ferrari


PREMIO CHAMIGO: LYNCH     Partidazo defensivo. Gran partido ofensivo. Se les pidió a los volantes que ayuden a los de arriba y Lynch siempre entró bien en juego, tocando y cuidando la pelota. En defensa imparte orden y cada vez más entrega.

PREMIO GARRINCHA:  ANDUEZA              Bestia defensivamente, demostró lo que puede hacer en ataque. Parecía lateral brasileño, tocando y pasando al ataque.
HARRY POTTER: BORDO       Contra el deseo de la gente a la que le hubiera encantado que elija el gol de Saporiti. Lo de Bordo por izquierda fue magistral. Se sacó de encima dos marcas y cuando se quedaba sin ángulo se la tiró encima al arquero. Todo parecía alegría


EL ASTERISCO: Con la derrota de Chasquibum, Cumbia es el equipo con menos derrotas en el torneo.